Experiencias popurruners en 2012

En la Riviera Maña, más concretamente en Zaragotam, muchos son los que estrenan el calendario runnero el 29 de enero. Y no porque sea festividad, sino porque ese día tiene lugar una carrera más que recomendable: la Carrera del Roscón. Ambientazo, buenísima organización, recorrido por el entorno Expo y un Ebro casi desconocido, mucha gente… todo a lo grande. Este año nuestro querido cierzo no quiso perderse la cita y nos castigó de lo lindo. A pesar del viento terminé más contento que unas castañuelas porque quería acercarme a los 45´ y así fue: 46´10´´.

En febrero llegó la Popular Parque José Antonio Labordeta, un 6k por la mejor zona de la ciudad para correr que, además, me pilla a un paso de casa. En la línea de salida había gente de todos los niveles aunque la palma se la llevó mi compadre Jesús Larrumbe, que subió al podio. Naturalemten mis 25´46´´ quedaron en segundo plano porque el mérito le correspondía a mi grandísimo amigo. Oé, oé, oé!!!.

Casi un mes mas tarde me marché a la Cursa de Bombers de Lleida, probablemente la prueba que más nervios me generó porque quería ir a por el 45´ fuera como fuese. La noche de antes casi ni dormí… no hacía mas que pensar en la dichosa carrera. Por suerte esos devaneos inservibles me los he quitado de la cabeza; qué más da, si uno conoce sus limitaciones y no aspira a metas inalcanzables disfruta el doble. Y yo lo hice, sobre todo cuando vi en el reloj un 45´34´´ como una catedral. En menos de un año le había rascado cinco minutos al 10k y eso, como diría el rey, me llenaba de “odgullo y sadisfación”.

La siguiente cita volvía a casa, al parque por donde suelo salir a correr habitualmente. En esta ocasión tenía una distancia de 12kms y estaba apadrinada por Frutos Secos El Rincón. Fue el 29 de abril y apenas había salido a trotar en todo el mes. Quería probarme de cara a mi estreno en medio maratón pero no tenía ninguna esperanza: entrenar ocho días en un mes y medio no es nada alentador. Sin embargo, me salió una media de 4´44´´ el kilómetro y ello me animó muchísimo para acometer el gran reto del año… estaba muy cerca.

Había llegado la hora de dar el salto a los 21 kilómetros. No lo llevaba bien preparado, no sabía si sería capaz de terminarlo, tenía muchas dudas… pero la motivación rozaba el 100%. Iba a correr con mi hermano y fue él quien me guió hasta la línea de meta. Indescriptible!!!. El bautismo fue el 13 de mayo en el Medio Maratón de Zaragoza y el tiempo infinitamente mejor de lo que había imaginado -01:45:28-.

Llegó el “parón” veraniego pero antes mi colega Javier, del grupo Ciempiés, me dio una alegría tremenda. Es uno de los miembros de la organización del 10k de Zaragoza y me propuso llevar el globo de 55´. Fue un privilegio acompañar a tanta gente y ver las caras de alegría cuando el reloj marcaba 55´37´´ bajo el arco de meta. Una responsabilidad pero también uno de los mejores días como corredor popular.

Pero claro, hete aquí el chiste. Como no todo iban a ser flores, también conocí la otra cara de la moneda. Había hecho los deberes durante las vacaciones y no me había saltado ni un solo entrenamiento. Total, que llegué a la Media Maratón del Somontano y pinché estrepitosamente. En el kilómetro 3 quería morirme. Me sentía pesado, las piernas no rulaban, por la mente solo pasaban pensamientos negativos… un día criminal. De no ser por mi brodel habría tirado la toalla nada más empezar pero me animó hasta la línea de meta. Fueron casi dos horas de agonía (01:56:39). Sin embargo, experiencias como aquella sirven para poner a cada uno en su sitio. Y yo ya sé cuál es el mío.

La espina del Somontano fue un caso aislado porque en 2012 casi todo han sido buenos momentos. El siguiente llegó en el 10k que se organiza paralelamente al Maratón Internacional de Zaragoza. Mi amigo y compañero de trabajo, Víctor Baena, se estrenaba en esto de las carreras populares. Me pidió que hiciera de liebre y, por supuesto, allí estuve, animando y apoyando como tantas otras veces lo había hecho mi hermano conmigo. Su meta era bajar de una hora y vaya si bajó. Tiempazo de 54´26´´ y alegría a granel.

La penúltima del año era algo nuevo para mí porque, más que ruta, parecía un cross puro y duro. La Carrera Pinares de Puerto Venecia marcha por nuestro querido monte de Torrero y tiene un desnivel al que no estoy acostumbrado. De hecho, porque prefiero el llano, no suelo salir por el monte ya que acuso demasiado los perfiles irregulares –véanse repechos y cuestas sofocantes-. Contra todo pronóstico me sentí muy a gusto y terminé los 11kms en 52´40´´. La principal consecuencia de esta prueba es que ya empieza a picarme la curiosidad por hacer alguna carrera de montaña… aunque eso es otra historia.

Así que tras esta retahíla de carreras me planto a comienzos de noviembre y espero como agua de mayo la última prueba de 2012. Juro por el niñito Jesús que tras la Behobia no correré hasta que entre el nuevo año. Os contaré cuáles son mis objetivos para el 13 así que espero sugerencias y, sobre todo, consejos.

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Un comentario en “Experiencias popurruners en 2012

  1. Una buena descripción de lo que ha sido para ti hasta ahora el running. Ya te digo que aún me vas a picar y tengo que volver a iniciarme en esto. Aún recuerdo esos años de más mozo, donde me pegaba unas carreras de lo lindo, y a mi me daba igual desnivel y todo, era ponerme mi walkman, con una buena cinta de éxitos motivadores (Eye of the tiger, y demás) y empezar a correr, por tierra, playa y monte.

    Veremos tu preparación para el 13 (o 12+1), pero no ha estado nada mal este año lleno de exitos¡¡¡

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