¿Brindamos?

Las fechas en las que nos encontramos traen siempre consigo los típicos propósitos que nos hacen aspirar a ser mejores personas, más solidarios y más generosos para con los demás. Qué cosas, ¿eh?. En otras épocas del año se difuminan estas intenciones pero ahora como que somos todos más mejores, más guays. Serán desprendimientos del llamado espíritu navideño que, por desgracia, empieza y termina cuando lo marca el calendario y no nuestra voluntad.

La de brindis que estamos teniendo estos días, ¿verdad?. Descorches y más descorches en compañía para proponer muchas cosas y a cada cual mejor. Pues oye, independientemente de lo que resuene en la conciencia de cada uno, digo yo que también podríamos arrimar el hombro y hacer equipo para impulsar el mundillo vitivinícola, ¿no?.

Lo digo más que nada porque los consumos no suben ni a la de tres, porque el mercado nacional no termina de ser el cliente que debería ser y, sobre todo, porque los jóvenes siguen viendo al vino como ese complejo y alejado objeto de rechazo.

El sector, ahora sí, va Fuenteovejuna, teniendo cada vez más en cuenta a ese nicho juvenil que no termina de arrimarse al mundo del vino. Se mira mucho más al consumidor final -no del todo-, se perfilan mensajes directos y de fácil asimilación, se piensa en equipo… las directrices están bien encaminadas pero entre todos se puede ejercer más presión.

Estaría bien que le dedicásemos no un brindis, ni una intención, sino un ejemplo con acciones y hechos. Muchos agradecerían tal gesto porque en esta tierra, como en muchas otras, el vino es mucho más que un sector o un proceso de elaboración. Algunos de mis brindis estarán dirigidos al vino. Con la misma ilusión e intención que los demás. Y os aseguro que no cesarán con la llegada del ño nuevo. Esto es un deseo constante, no un arrebato navideño. FELIZ NAVIDAD!!!.

Anuncios